Tomar café puede ser
algo más que un hábito.
Puede ser una decisión.
Cada año se consumen decenas de miles de millones de cápsulas en todo el mundo.
La mayoría acaban en vertederos, sin posibilidad de reciclaje real. Al mismo tiempo, casi la mitad de los pequeños agricultores que cultivan café viven por debajo del umbral de la pobreza.
En MyCoffee creemos que ambas cosas están relacionadas, y que la forma en que compramos café tiene consecuencias directas en los dos extremos de la cadena.
No partimos de un departamento de sostenibilidad.
Partimos del modelo.
Sin residuos innecesarios
Café en grano, sin cápsulas, sin embalajes superfluos. La forma más directa es la más limpia.
Tostado bajo demanda
Tostamos todos los lunes. Usamos IA para predecir los pedidos estimados de la semana. Cero stock acumulado, cero desperdicio.
Trazabilidad completa
Sabemos el nombre de la finca, la altitud, la variedad y quién lo cultivó. Si no lo sabemos, no lo vendemos.
Precio justo en origen
Trabajamos con cooperativas que reciben una remuneración por encima del precio de mercado, porque sin ellos no hay café que valga.
Tres orígenes. Compromisos claros.
Huila
Cultivado por la cooperativa Cadefihuila, con agricultores locales que trabajan a más de 1.400 metros de altitud.
Variedad Castillo Supremo, procesado en lavado.
Jaén & Cusco
Origin Coffee Lab paga a sus productores por encima del precio de mercado e invierte en formación agrícola y financiera.
Valle Inca ha multiplicado por casi cuatro el número de agricultores certificados en ecológico desde 2014.
Limu
Producido por pequeños agricultores bajo sombra de bosque, a 1.900 metros de altitud.
Variedad Heirloom, nativa y sin hibridación artificial. Gestionado por Ephtah Coffee.
Años en un vertedero.
Cero si usas grano.
Una cápsula de aluminio o plástico tarda entre 150 y 500 años en degradarse. Preparar café en grano no requiere ningún residuo adicional más allá del propio poso, que puede compostarse o reutilizarse.
No lo decimos para dar lecciones. Lo decimos porque es el punto de partida de todo lo que hacemos.
La sostenibilidad sin números
es solo marketing.
Seguiremos ampliando orígenes bajo los mismos criterios: trazabilidad verificable, condiciones dignas para el productor y cultivo respetuoso con el entorno. Publicaremos los datos de impacto de forma periódica, sin adornos.